Michael Bradley (REUTERS). Un Schnauzer gigante de 18 meses de edad conduce un Mini Countryman modificado, en una pista de carreras, en Auckland (Nueva Zelanda).
Todo forma parte de un anuncio de una protectora de animales que busca personas para acoger a los canes abandonados bajo el lema «Puedes enseñar nuevos trucos a un perro adoptado«.
– Jubi si yo veo por Zaragoza un perro al volante, te puedo asegurar que me da algo.
A ti no lo sé, pero a mi no me da tiempo de sacar la cámara de fotos ya que me estrello contra el primer semáforo.
Apartaros que arranca el semáforo… digo el vídeo.
Si el sacrificio de los entrenamientos sirve para la causa contra el abandono de mascotas, ya se habrá conseguido el fin.
Una mirada… Es cierto, yo me pregunto si alguno no querrá conseguir uno de estos tres perros, para llevarlo a exhibiciones particulares.
jajaja No deja de ser una anécdota simpática!
Salud
Genín Curioso si que es, mira que si tu consigues amaestrar a «tu» conejo y le enseñas, con una escopeta de juguete, a disparar contra todos los que vayan vestidos con ropa de cazador…
Saludos
¿Y este perro tiene que renovar también el carnet?
Senior citizen Claro, pero de momento se libra, hasta que le fabriquen un boli que se adapte a sus patas ya que el examen oral hoy en día, no lo contempla la DGT.
Puede que para algunas persona sea un buen reclamo publicitario y si esa publicidad es para que se adopten perros abandonados la cosa parece buena, pero ¿es justo molestar a los perros para que aprendan algo que luego no van a utilizar?
Leodegundia No creo que sea justo, pero si gracias a estos tres conejillos de indias, consiguen adoptar muchas mascotas, el mal no habrá sido muy grande, ya que me imagino que los perros aunque les enseñen algo que no utilizarán, viven en completa compañía con los humanos que desgraciadamente los abandonaron y el cuidador sabrá atenderlos sin cansarlos.
Creía que era un montaje. No me podía creer que pudieran conducir aunque fuera parcialmente.
Os imagináis, mandarle el día de lluvia a por la prensa, en el utilitario.
Jesus Seguro que al volver te decía que una vez comprado el periódico se lo habían quitado y es que se lo había gastado, en ligar con el resto de mascotas que también les habían mandado sus dueños a por el periódico.