Imperio Argentina – La segadora y el carretero.
Imágenes retrospectivas de lo que hacía yo en verano en el pueblo de mi padre.
Había que trillar con trillo de ruedas o de arrastre como aparece en el vídeo, pero antes había que cortar y recoger la mies y cuando tenías sed, beber a gargalé (levantando el brazo y desde lo más alto, que el líquido cayera en tu boca) en bota el vino o con botijo el agua.
Este trillo de ruedas era muy peligroso, recuerdo al abuelo de Casa Milano al que tuvieron que amputarle un brazo ya que las caballerías se asustaron lo echaron abajo del trillo y la cuchillas de las ruedas le cortaron un brazo.
Otro tipo de trillo era el de arrastre como el que aparece en la fotografía, en la parte inferior se colocaban unos pedernales o pequeñas cuchillas para terminar de triturar lo que el trillo de ruedas o cuchillas no había sido capaz de hacerlo.
Recogiendo la mies después de cortarla.
Eso sí que era trabajar duro. Un beso
-Susana- Y sin embargo, no me importaría volver a aquellos tiempos sin pandemia y sin mascarillas y por supuesto con mucha menos edad.
Un beso
Pues no pareces muy feliz recogiendo la mies…
-Senior citizen- Si me conocieras, sabrías que yo siempre he sido muy serio, las sonrisas se debieron de quedar por el camino, además a pleno sol, trabajando y diciéndole a mi tío, tienes que verme completo por este agujerito… Con lo que costaban antes la fotos…
¡Ay, hombre, sí que somos antiguos…! Y yo también conocí artefactos que hoy son arqueológicos…
-Jenofonte- ¿Arqueológicos? Yo diría de la época de los dinosaurios, pero no he encontrado más y eso que aún guardo alguna.
Esa foto ya la había visto, el trabajo físico, en el campo cuando es alternativa del del despacho no cansa, se agradece hacer algo diferente. Y como dices al aire libre, sin mascarilla me cambiaba ahora mismo. Un abrazo
-Ester- La foto ya la había publicado, pero no he conseguido de manera rápida encontrar otras que también han visto la luz en este blog. Yo creo que se han ocultado adrede para no volver a salir.
Un abrazo
N0 recuerdo si fue algo antes de la guerra civil o inmediatamente después cuando mis padres nos llevaron a ver estas películas de Imperio Argentina y Miguel Ligero, Nobleza baturra, Morena clara… en las que tanto disfrutamos con la armoniosa voz de ella y los chascarrillos del cazurro de él, en especialmente en la primera, cuando iba por la vía del tren y el maquinista pitaba para que le dejara paso. Aquel ‘chufla, chufla que como no te apartes tú’ , de feliz recordación.
-Frajayo- Nobleza Baturra se estrenó el 11 de octubre de 1935, Morena clara ya era popular el 8 de marzo de 1935 debido a que se estaba representando en toda España en teatros y escenarios, en 1936 se llevó a la pantalla.
No, no me lo se de memoria, lo acabo de buscar.
«Esta otra escena seguro que te suena mucho «
Muchas gracias. No recordaba que el viaje sobre las vías lo hacía sobre un jumento, lo demás con plena nitidez como habrás comprobado. Por la pista que me das, las sitúo antes de la Guerra.
-Frajayo- Seguramente se podrían comprobar todos los detalles, pero creo que es lo mismo.
La boteja y la bota aún se usan; bien fresqueta que se mantiene el agua en los botijos. Ahora los trillos de antaño forman parte de los museos etnográficos y hay muchas familias que los conservan como oro en paño, igual que otros elementos en desuso relacionados con las tareas agrícolas y ganaderas.
El Chufla, chufla… se hizo tan famoso que hasta estaba impreso (con el baturrico, el burro y las vías del tren) en unas bolsas de pipas que comercializaba una empresa de Zaragoza.
-Una mirada…- En casa de mi padre desaparecieron hace mucho los trillos, el apero y como mínimo un braban con algunos utensilios más pequeños, otros se echaron a perder como la aventadora. Recuerdo aquellas picas con «El chufla, chufla»